lunes, 11 de enero de 2010

110110

el aire, de noche, es una lástima,
no alcanza para todos

alguien debe postergar su sueño, alguien
debe levantarse y, en el medio de la noche,
tocar la dorada serpiente del corazón

ella va a despertar
entornará los soles de sus ojos
dará su pan, su veneno

la flor del cuerpo abrirá, entonces,
como una mañana
pero no será la mañana:
será su turbia claridad
el simulacro

8 comentarios:

Alejandro Schmidt dijo...

sabes? yo lo dejaría en la segunda estrofa...abrazotes

Georgia dijo...

un abrazo...vuelvo pronto a visitarte

Jorge Ampuero dijo...

Unos versos para refrendar el simulacro de la realidad.

:)

Leticia dijo...

Hola Elena...que gusto leerte desde aca. Disculpa los acentos ausentes pero el teclado es de la edad de los incas. Te mando un abrazo desde la distancia...nos vemos. Besos

Elena dijo...

Ale, le estuve dando vueltas a tu opción. Me cuesta resignar los otros versos, aún sin saber, todavía, si le son tan necesarios al poema.
Esperaré, y después lo voy a leer de nuevo.
Besos!

Elena dijo...

Bueno, Georgia, de acá no me muevo.
Abrazo.

Elena dijo...

La mitad de eso, Jorge.
Gusto que pases.
Abrazo.

Elena dijo...

Leti, yo te hacía mandándome un códice por correo, jeje, qué buen viaje amiga.
Besos.
tesperamo a la vuelta, tesperamo