domingo 5 de julio de 2009

050709

yo preparaba un gulash cuando entraron
a mi cocina
los fantasmas

en punta mi hermano
no mayor que en la hora de su muerte

más atrás, mi abuelo,
prendido al cabestro de un alazán finísimo
con los ojos de muchos de nosotros
el corazón quebrado

después los santos
que, por años,
echaron su lumbre de miedo
a la vera de mi cama

por días los escuché retozar en el césped de mi patio
reír bajo el agua y el sol enfermo de julio
roer las cortinas, despedazar
como ratas
el empapelado

¿quién ocupa, ahora, este lado de la puerta?
¿quién de nosotros llama,
en su nombre
a la noche?

miércoles 1 de julio de 2009

Megafón, o la guerra

"...¡Otro caballo de lechero en la calle, y a estas horas! ¡Amado Dios y Padre Celestial, Adonahi, Jehová, Eloim, dale gracia a ese pobre caballo que está trabajando, para que no ande con hambre, ni con sed, ni cansado, ni enfermo! ¡Dale gracia para que quien lo maneje no lo maltrate! ¡Así sea hoy y todos los días que le toque vivir! ¡Así sea con todos los animales que ayudan a los hombres..."

"Los asediadores y el asediado, asomándose a los ojos del fundador, vieron un orbe de florestas enmarañadas que se abrían como flores monstruosas o estallaban como arcabuces en sus tormentas; de guerreros indios y explotadores de coraza y morrión. Vieron ojos de pumas y de timbúes acechando en la oscuridad; piraguas llenas de combatientes desnudos y sigilosos yacarés deslizándose a las aguas. Y vieron los párpados llorosos de Lucía Miranda en su cautiverio, y las jetas cobrizas de Mangoré y Siripo bramando de pasión como sementales, y la panza ripiosa del clérigo Del Barco Centenera, y el agudo perfil del señor Concolorcorvo.."

Nota: Los fragmentos pertenecen al libro "Megafón, o la guerra" de Leopoldo Marechal.
págs.: 106, 118, 119.
Editorial Seix Barral.

Lo que esperábamos.


Mañana Jueves 2 de Julio, en Independencia 488, Nueva Córdoba, Carla Slek presenta su libro

Ultimo recurso.

Hora: 20, 30

Presenta: Alejo Carbonell

Editorial: Recovecos



jueves 25 de junio de 2009

250609

besale el vestidito a nuestra señora
me dijo la vieja, y yo puse
mi boca sin fe
sobre el encaje, mugriento
de lágrima y besos
en los ojos hundidos
en el pie de celeste carnadura

por la calle de arriba venía el ancho río del hombre
por la calle de abajo venía el ancho río de las ratas
mordiendo la sobra
el desperdicio de la feria
el sol filtrado por las bocas de tormenta

después del teatro lo vi a mate
sentado en la placita, pensante como un cristo viejo
me arrimé, le pregunté si fumaba
y entre los dos tomamos la comunión
de un tabaco agridulce, que subía
derechito al cielo

sábado 20 de junio de 2009

Sylvita Plath, ¿sos vos?
























Nota: La imagen pertenece a Caryn Drexl

viernes 19 de junio de 2009

Gracias, Incomunidade

Las tres traducciones

jueves 18 de junio de 2009

180609

algunos mueren como los conejos
mirando la luz
de su propio exterminio

no esperan tomando la sopa fría
su pastilla del corazón
oliendo la propia
sostenida
corrupción de la carne

amanece y alguien entra
al cuarto oscuro, el televisor
alumbra los ojos vacíos
como el de las muñecas
en el estante

afuera
el árbol se mueve un poco
y más atrás los autos

después la vida de siempre
como siempre

domingo 14 de junio de 2009

Esperando a Godot

"El 19 de noviembre de 1957 un grupo de inquietos actores se preparaba para salir a escena. Eran los miembros de la Academia de Actores de San Francisco. El público ante el que iban a actuar estaba formado por 1.400 presos de la Penitenciaría de San Quintín. Nadie había representado allí desde que Sara Bernhardt lo hizo en 1913. Ahora, cuarenta años después, la obra escogida, principalmente por no tener papeles femeninos, era Esperando a Godot, de Samuel Beckett.
No es, pues, de extrañar que los actores, y Herbert Blau, el director, estuvieran recelosos. ¿Cómo iban a presentarse a uno de los más difíciles auditorios del mundo con una obra tan marcadamente oscura e intelectual y que casi había producido tumultos en los más sofisticados públicos de Europa Occidental? Herbet Blau decidió preparar al auditorio de San Quintín para lo que iba a presenciar. Compareció en el escenario y se dirigió al repleto y oscuro comedor Norte, convertido en un mar de vacilantes cerillas que los presos lanzaban por encima del hombro después de haber encendido sus cigarrillos. Blau comparó la obra con una pieza de música de jazz: " a la cual uno debe estar atento para descubrir en ella todo lo que uno crea poder descubrir". Del mismo modo tenía la esperanza que habría diversas interpretaciones, diversos significados personales para cada uno de los asistentes a Esperando a Godot.
El telón se alzó, la obra dio comienzo. Y aquello que había desconcertado a los sofisticados auditorios de París, Londres y Nueva York, fue inmediatamente asimilado por un público de presos. El escritor de Recuerdos de un estrenista (Memos o a First-Nighter), en las columnas del periódico del penal, el "San Quentin News", dijo:
"El trío de forzudos, de prominentes bíceps, que había plantado sus 642 libras en el pasillo, esperaban que saliesen chicas y cosas divertidas. Cuando esto no ocurre manifiestan su enojo y en voz alta empiezan a decir que en cuanto se apaguen las luces se largan. Estaban en un error. Escucharon y observaron dos minutos más, y se quedaron. Se quedaron hasta el final. Estaban temblando".
Un periodista del Chronicle de San Francisco, que estuvo presente, hizo notar que los presos no encontraron la obra difícil de entender. Uno de ellos le dijo "Godot es la sociedad", otro: "Es el exterior". Uno de los maestros de la prisión es citado diciendo: "Ellos saben lo que significa esperar..., sabían que si por fin Godot hubiese llegado, habría sido un engaño"

Fragmento del capítulo introductorio a El teatro del absurdo, de Martin Esslin.
Editorial Seix Barral, S.A.
Barcelona, 1966

viernes 5 de junio de 2009

Dos poemas de Yehuda Amijai

Encontré un periódico

Encontré un periódico de hace veinte años,
de la semana que nos separamos. Todo estaba
escrito en él, salvo la separación.

Tú me enterrarás.
Tú me enterrarás.
Cosas así decíamos entonces
con las mejillas unidas y alejados de la muerte.

A veces me olvido y paso por calles
que ya no son nuestras, abro postigos
con calma. “No se vayan, sólo he salido
a comprar”. O voy a casas
a preguntar, como se hacía antes: ¿Ha venido?
Cada año ha venido. El año que viene vendrá.

Y mirada hacia atrás que dura años,
y mano en la frente como antaño.

Estoy ardiendo.
Estoy ardiendo.
Cosas así decíamos entonces.
Bastaba con que uno ardiera
para prender con su fuego al otro
y el resto de su vida.


Desde entonces

Caí en la batalla en Ashdod
en la guerra de la Independencia.
Mi madre dijo entonces, tiene veinticuatro años,
y ahora dice, tiene cincuenta y cuatro años,
y enciende una lamparilla
como velas de cumpleaños,
velas para soplar sobre una tarta.

Y desde entonces mi padre ha muerto de dolor y pena
y desde entonces mis hermanas se han casado
y han puesto mi nombre a sus hijos,
y desde entonces mi casa es mi tumba, y mi tumba – mi casa.
Porque caí en la pálida arena
de Ashdod.

Y desde entonces los cipreses y los árboles frutales
entre Negha y Yad Mordekay
caminan en un lento cortejo fúnebre,
y desde entonces todos mis hijos y todos mis padres
son huérfanos y están solos
y desde entonces todos mis hijos y todos mis padres
caminan juntos con manos entrelazadas
en una manifestación contra la muerte.
Porque caí en la guerren la blanda arena de Ashdod.

Me cargué a mi compañero a la espalda.
Y desde entonces siempre siento su cuerpo muerto
como un pesado firmamento sobre mí,
y desde entonces siente mi espalda arqueada debajo de él
como un segmento convexo de la bola del mundo.
Porque caí en la terrible arena de Ashdod, y no sólo él.

Y desde entonces me compenso por mi muerte
con amores y banquetes sombríos,
y desde entonces soy yo que en paz descanse,
y desde entonces no quiero que el Señor vengue mi sangre.
Y desde entonces no quiero que mi madre llore por mí
con su hermosa y precisa cara,
y desde entonces lucho contra el dolor,
y desde entonces camino contra mis recuerdos
como quien camina contra el viento,
y desde entonces lloro por mis recuerdos
como quien llora por sus muertos,
y desde entonces apago mis recuerdos
como quien apaga el fuego,
y desde entonces estoy tranquilo,
porque caí en Ashdoden la guerra de la Independencia.

“Los sentimientos se han agitado”, se decía entonces, “Las esperanzas
han aumentado”, eso se decía y ya no se dice,
“Las artes han florecido”, decían los libros de historia,
“La ciencia ha prosperado”, eso se decía,
“El viento de la tarde les ha enfriado la frente
ardiente”, se decía entonces,
“El viento de la mañana les ha alborotado el cabello”,
eso se decía.
Y desde entonces los vientos hacen otras cosas,
y desde entonces las palabras dicen otras cosas,
(no me miréis como si estuviese vivo),
porque caí en la blanda y pálida arena
de Ashdod en la guerra de la Independencia.

miércoles 27 de mayo de 2009

Alejandro Schmidt en Córdoba


Para los miopes y cómodos:
El jueves 28 de Mayo Alejandro Schmidt leerá Videla y 60 poemas breves.
En estos días.
.
.
Como un jazmín negro
alzado por la lluvia
recibe su dolor
la patria
.
a un lado del cielo
permanecen
tu alma
y las antenas
.
se ha retirado la belleza
o no la reconocemos
ya
en el fuego
.
es tanto lo que quisimos hacer
lo que sabemos
.
¿Servirá solamente
amar esa planta que sube rota por la oscuridad?
.
.
Alejandro Schmidt
Lugar: Subsuelo de la Casona Municipal
Av. Gral. Paz y La Rioja
Hora: 19, 30
Otros buenos poetas: Alejo Carbonell y Lucas Tejerina

viernes 22 de mayo de 2009

Jacques Prévert-Pater Noster


Padre Nuestro que estás en los cielos
quédate allí
y nosotros nos quedaremos en la tierra
a veces tan hermosa
con los misterios de Nueva York
y los misterios de París
que bien valen los de la Trinidad
con el pequeño canal del Ourcq
la Gran Muralla China
el río de Morlaix
los caramelos de Cambray
el océano Pacífico
y las dos fuentes de las Tullerías
con los hijos buenos y los tipos malos
con todas las maravillas del mundo
que están aquí
simplemente en la tierra
al alcance de todos
esparcidas
maravilladas ellas mismas de ser tales maravillas
y sin atreverse a confesarlo
como una bonita joven desnuda que no se atreve
a mostrarse
con las espantosas desgracias de este mundo
que son legión
con los legionarios
con los torturadores
con los amos de este mundo
los amos con sus sacerdotes sus traidores
y sus reitres
con las estaciones
con los años
con las chicas bonitas y con los viejos verdes
con la paja de la miseria pudriéndose bajo el acero
de los cañones.

viernes 15 de mayo de 2009

150509

me enamoro de ud. señor juan gelman, me enamoro,
como las maestritas lo hacen del reader’s digest y de corín tellado,
como las azafatas, de la luz violeta y las postales de rodolfo valentino
como las adolescentes de ellas mismas cuando,
desnudísimas
se miran en los espejos nebulosos de sus baños

me enamoro de ud. señor juan gelman, desde este pueblo enfermo
donde hiede la costra de los muertos
la fiebre de los vivos
mientras preparo el café de la mañana
y lavo el orinal de mi padre enfermo
y más tarde trabajo y a la noche escucho
big bill broonzy
poniendo en orden el huerto, quemando
las alimañas
haciendo que lo perdido valga
que la tía escolástica labore sus telares

si supiera señor juan gelman cómo los ojos de ud.
me parecen así de bonitos
y contando sus trapos, sus fulgores,
considerándolo a la luz amarga de mi amor
me veo no tan joven, no hermosa,
pero sí verdadera, y ya no me alcanza
el pudor mentiroso de los desnudos ante sí
o ante los otros
para callarme, señor juan gelman
para callarme

sábado 2 de mayo de 2009

Invitación


lunes 20 de abril de 2009

200409

hace un tiempo aquí hubo caballos,
los mensuales cruzaban, por la ruta,
cargando la carne dorada
de las perdices,
las adolescentes escribíamos, con trozos de velas,
mensajes pornográficos en los vidrios de la gruta
de santa rosa de lima

ahora manejo por la 36 y sólo se escucha
el frufrú de la soja
los aviones cargados de roundoup
que se desplazan con un sonido antiguo de dirigible
emanando una neblina tornasol que arrastra
el mismo viento que silba en las taperas

no sé si esto sea el estrago,
la podredumbre

sé que cuando miro, algo sospechoso y sombrío
ingresa a la zona de mis huesos
como la verde mosca
que corrompe la pulpa de los potros

domingo 12 de abril de 2009

Editorial Cartografías-María Reineri


lunes 6 de abril de 2009

Lanzamiento de Caballo Negro Editora


Libros: Sueño Americano, de Ma. Teresa Andruetto
Vuelve, de Lucas Tejerina
Día: 16 de Abril
Hora: 20
Lugar: Casa de Pepino (Fructuoso Rivera, esq. Belgrano.
Más información en:

domingo 5 de abril de 2009

Veces-Alejandro Schmidt

A veces me dejabas un chocolate en la almohada
a veces íbamos al cine
a veces cuando tenía 6, 12, 18 me tratabas como si tuviera 6, 12, 18
a veces me decías que era bueno
a veces sentía que había emergido de tu cuerpo
alimentado por sus partes blandas

vigoroso

a veces me pregunto qué pensará mi padre
allí en su muerte
-la muerte es lugar del pensamiento-
a veces siento que amé a mi padre
mucho más que a vos
porque
pródigo es el fantasma en sentimientos.

¿Te ocurrió ser madre?
¿Sabías?
¿Preguntaste?

A veces creía que eras yo
y me volvía triste
tristísimo

a veces te cambié por la invención del héroe
la luz de los amparos

abre la ausencia un amplio pecho
a veces te hablo desde allí
desde esa maternidad

silencio
primera voz

y siempre tu malicia
tu sequedad
de eso te excusabas como de una inconveniencia
a veces

a veces era un niño, un joven, un hombre
un poco rengo, o manco
casi ciego
olvidado
mentido
exiliado de la terneza
el candor
el resultado
de vos
y podía flotar en toda la luz del mundo
más fuerte que tu no
tu acaso
tu desgarro

a veces

pocas veces.

sábado 21 de marzo de 2009

Preámbulo de la Nueva Constitución Boliviana

En tiempos inmemoriales se erigieron montañas, se desplazaron ríos, se formaron lagos. Nuestra amazonia, nuestro chaco, nuestro altiplano y nuestros llanos y valles se cubrieron de verdores y flores.
Poblamos esta sagrada Madre Tierra con rostros diferentes, y comprendimos desde entonces la pluralidad vigente de todas las cosas y nuestra diversidad como seres y culturas. Así conformamos nuestros pueblos, y jamás comprendimos el racismo hasta que lo sufrimos desde los funestos tiempos de la colonia.
El pueblo boliviano, de composición plural, desde la profundidad de la historia, inspirado en las luchas del pasado, en la sublevación indígena anticolonial, en la independencia, en las luchas populares de liberación, en las marchas indígenas, sociales y sindicales, en las guerras del agua y de octubre, en las luchas por la tierra y territorio, y con la memoria de nuestros mártires, construimos un nuevo Estado.
Un Estado basado en el respeto e igualdad entre todos, con principios de soberanía, dignidad,
complementariedad, solidaridad, armonía y equidad en la distribución y redistribución del producto social, donde predomine la búsqueda del vivir bien; con respeto a la pluralidad económica, social, jurídica, política y cultural de los habitantes de esta tierra; en convivencia colectiva con acceso al agua, trabajo, educación, salud y vivienda para todos.
Dejamos en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal. Asumimos el reto histórico de construir colectivamente el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, que integra y articula los propósitos de avanzar hacia una Bolivia democrática, productiva, portadora e inspiradora de la paz, comprometida con el desarrollo integral y con la libre determinación de los pueblos.
Nosotros, mujeres y hombres, a través de la Asamblea Constituyente y con el poder originario del pueblo, manifestamos nuestro compromiso con la unidad e integridad del país.
Cumpliendo el mandato de nuestros pueblos, con la fortaleza de nuestra Pachamama y gracias a Dios, refundamos Bolivia.
Honor y gloria a los mártires de la gesta constituyente y liberadora, que han hecho posible esta nueva historia.

domingo 8 de marzo de 2009

Arte-Pablo Velasco


lunes 2 de marzo de 2009

José Watanabe-Resurrección de Lázaro

El poder de su voz venía del convencimiento
de que él era Él,
y así llegó hasta tu sello de piedra
para ordenar que tus carnes entraran nuevamente
en el tiempo.

Y ahora limpia el atroz perfume de la muerte
en agua clara y fresca: lava tus largas vendas
en la corriente del río
como los pobres desaguan los interminables intestinos de ganado
que guisan y comen,
y luego enróllalas
y guárdalas.

Sé, pues, precavido
porque nadie sabe hasta cuándo durará el terrible
milagro.
Él dijo que te levantaras y no dijo más, ninguna promesa.
Tal vez solo tienes apurados días
para contemplar con tus ojos de carne rediviva
a tus hermanas comiendo pan y mollejas.

Debo decirte, Lázaro,
que aquí en Betania ya no tenemos noticias del Milagroso.
Sin profetas nos sentimos muy solos.

Cuando retornes a tu sepulcro
no volverás a escuchar
su voz impertinente detrás de la piedra.

De Habitó entre nosotros