miércoles, 5 de mayo de 2010

050510

muchas veces fuimos pobres
no había dinero para ropa o música, pero
el taladro magnífico de dios
caía contra la mañana

las palomas se desbandaban
como si vieran
la comadreja o el halcón

un pedazo de mí entraba en la amargura
como en el pozo del molino
donde la serpiente infectaba
el agua de beber

yo tenía pocos años y ya era
rigurosamente anciana

sabía que el altísimo podía aplastarme la cabeza
enfermar nuestras ovejas
quitarnos el verano, la poca dicha

pero igual miraba siempre para arriba
y bajito decía
que sí, señor, venga a mí la destrucción
lo que deba venir
soy tu surco, señor,
soy tu surco

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso

Anónimo dijo...

hermoso again... otra anónima

Ignoto Transversal dijo...

Elena:

Pufffffffffffff...

Buena manera de comenzar el día.

Gracias.-

Alejandro Schmidt dijo...

extraordinario elena...qué más decir...qué más callar...

mi otro yo dijo...

yo tenía pocos años y ya era
rigurosamente anciana...

Adore esas palabras

martin araujo dijo...

soberbio finale
!

Alejandro Schmidt dijo...

ELENA;COMO DECIMOS POR ACÁ : MEJOR NO SIRVE

GEORGIA dijo...

Me gusta el sentimiento que se desprende de este poema

Jorge Ampuero dijo...

De alguna manera somos como surcos sobre la tierra.

Saludos...

Elena dijo...

Gracias. Gracias a todos por los aportes.
Abrazos.

Leticia dijo...

Hay nena que bello...me llegó un toco.
Te lo robo p' subirlo al carae'libro.
besossssss

aniak dijo...

genial