Yendo de Córdoba a Oncativo, por la autopista,/
donde hay bañados negros, juncos y algunos patos,/
no me molesta que otra vez el transporte que es pésimo,/
me deje en la estación de servicio. Siempre hay gente/
que se sienta a hablarme mientras el chofer espera que bajen/
de la capital con la camioneta del taller. Siempre hay alguien/
que me dice cosas de su vida. Mientras el sol atardece, escucho/
la historia de otros. Amores, deudas, hijos. A veces/
caminamos hasta una canilla para buscar agua, vemos pasar/
los camioneros con sus mujeres, con el alborozo de sus/
putas abrazándolos por la cintura, compartiendo su cena,/
tendiendo sus hamacas, sus mesas de comer que comparten/
con los galgos de ahí./
Detrás del predio hay unos árboles. Ahí fumamos con un hombre/
alto y joven, que parecía triste. Dijo ir a la ciudad por su enfermedad./
No dijo otra cosa. Dijo enfermedad. Me preguntó qué hacía./
Me dio pudor decir: escribo. Dije solamente que enseñaba./
Después me dijo mirá. Un perro flaquito jugaba con un camionero/
a la pelota./
Mostrando entradas con la etiqueta Si te vienen a contar.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Si te vienen a contar.... Mostrar todas las entradas
miércoles, 4 de noviembre de 2009
miércoles, 23 de septiembre de 2009
230909
en algún lugar, donde todavía es
el invierno de 1987, se levantan
las fogatas de la noche de san juan, en algún lugar
aún
las mazorcas de maíz
chillan y revientan
contra lo oscuro del mundo
en el rastrojo hay pequeñas víboras
tiernos nidos de ratas, y mi cuerpo
sin pechos, sin ira
sin nada
acostado entre los perros
en algún lugar, todavía
los peones terminan la jornada
asan su carne
y un pájaro rasga el silencio
el invierno de 1987, se levantan
las fogatas de la noche de san juan, en algún lugar
aún
las mazorcas de maíz
chillan y revientan
contra lo oscuro del mundo
en el rastrojo hay pequeñas víboras
tiernos nidos de ratas, y mi cuerpo
sin pechos, sin ira
sin nada
acostado entre los perros
en algún lugar, todavía
los peones terminan la jornada
asan su carne
y un pájaro rasga el silencio
lunes, 21 de septiembre de 2009
sábado, 19 de septiembre de 2009
190909
desde la ventana, a mi espalda, viene
un chorro de luz
y me dibuja contra la pared, vieja,
con labores de rodillo
muevo mi mano
me trenzo el pelo, y la sombra
lo repite
ahora ella escribe el poema del humo
y la ceguera, piensa
como yo
en ambas
un chorro de luz
y me dibuja contra la pared, vieja,
con labores de rodillo
muevo mi mano
me trenzo el pelo, y la sombra
lo repite
ahora ella escribe el poema del humo
y la ceguera, piensa
como yo
en ambas
viernes, 21 de agosto de 2009
210809
si no supiste alumbrar
tu pedacito de muro
tu casa
¿porqué emprender el viaje?
¿qué llevarías?
¿el ladrillo rojo de tu corazón?
¿el amargo pan de los días?
más te valdría hincar la pala
la rodilla
en la tierra de tu huerta
y esperar que nazca un durazno
su negro hueso
su claro zumo
tu pedacito de muro
tu casa
¿porqué emprender el viaje?
¿qué llevarías?
¿el ladrillo rojo de tu corazón?
¿el amargo pan de los días?
más te valdría hincar la pala
la rodilla
en la tierra de tu huerta
y esperar que nazca un durazno
su negro hueso
su claro zumo
lunes, 17 de agosto de 2009
170809
no viste
-no quisiste ver-
tus muertitos creciendo bajo la cama
junto a los juguetes perdidos
el cepillo de carey
las gordas arañas con sus hijas
estás de este lado
eso sí:
confundida
errada
ardida
-no quisiste ver-
tus muertitos creciendo bajo la cama
junto a los juguetes perdidos
el cepillo de carey
las gordas arañas con sus hijas
estás de este lado
eso sí:
confundida
errada
ardida
domingo, 16 de agosto de 2009
Nuevo libro de Alejandro Nicotra
Ediciones del Copista y la Biblioteca Córdoba
tienen el agrado de invitar a la presentación del libro
De una palabra a otra, de Alejandro Nicotra
(Ediciones del Copista, Col. “Fénix”, Córdoba, 2008).
El acto contará con la participación del autor
y de los poetas y críticos
Elisa Molina y José Di Marco.
Tendrá lugar en la sede de la
Biblioteca Córdoba, 27 de Abril 375, Córdoba,
el jueves 20 de agosto de 2009, a las 19.30 hs.
La entrada es libre y gratuita.
tienen el agrado de invitar a la presentación del libro
De una palabra a otra, de Alejandro Nicotra
(Ediciones del Copista, Col. “Fénix”, Córdoba, 2008).
El acto contará con la participación del autor
y de los poetas y críticos
Elisa Molina y José Di Marco.
Tendrá lugar en la sede de la
Biblioteca Córdoba, 27 de Abril 375, Córdoba,
el jueves 20 de agosto de 2009, a las 19.30 hs.
La entrada es libre y gratuita.
lunes, 10 de agosto de 2009
100809
A Leticia Ressia, Alejandro Schmidt, y Martín Araujo
por haber hecho luminoso el día
quiero cortarme el cabello
dárselo a las niñitas para que hagan
pelucas para muñecas, o para santas
venidas a menos
quiero quemar mi ropa
en la orilla, hacer
que la luz de los incendios
no aleje al tigre
que lo acerque
me preparo para ser
pez dorado que remonta
el agua oscura del xanaes
no por ser heroico animal que corre
hacia la muerte
sí para ver desde adentro
la muy humilde flor del alga
su tierna persistencia
si me come, con su fuerza,
el remolino
la tormenta
que sea
con los ojos abiertos
abiertos
por haber hecho luminoso el día
quiero cortarme el cabello
dárselo a las niñitas para que hagan
pelucas para muñecas, o para santas
venidas a menos
quiero quemar mi ropa
en la orilla, hacer
que la luz de los incendios
no aleje al tigre
que lo acerque
me preparo para ser
pez dorado que remonta
el agua oscura del xanaes
no por ser heroico animal que corre
hacia la muerte
sí para ver desde adentro
la muy humilde flor del alga
su tierna persistencia
si me come, con su fuerza,
el remolino
la tormenta
que sea
con los ojos abiertos
abiertos
martes, 4 de agosto de 2009
Invitación-Acuario de la morsa.

Caballo Negro Editora presenta el nuevo libro de Silvina Mercadal, "Acuario de la morsa".
Fecha: Jueves 13 de Agosto.
Hora: 20 horas.
Lugar: Ochentoso Retro Bar.
Dirección: Ayacucho 333.
Presentación: a cargo de Adriana Canseco.
domingo, 5 de julio de 2009
050709
yo preparaba un gulash cuando entraron
a mi cocina
los fantasmas
en punta mi hermano
no mayor que en la hora de su muerte
más atrás, mi abuelo,
prendido al cabestro de un alazán finísimo
con los ojos de muchos de nosotros
el corazón quebrado
después los santos
que, por años,
echaron su lumbre de miedo
a la vera de mi cama
por días los escuché retozar en el césped de mi patio
reír bajo el agua y el sol enfermo de julio
roer las cortinas, despedazar
como ratas
el empapelado
¿quién ocupa, ahora, este lado de la puerta?
¿quién de nosotros llama,
en su nombre
a la noche?
a mi cocina
los fantasmas
en punta mi hermano
no mayor que en la hora de su muerte
más atrás, mi abuelo,
prendido al cabestro de un alazán finísimo
con los ojos de muchos de nosotros
el corazón quebrado
después los santos
que, por años,
echaron su lumbre de miedo
a la vera de mi cama
por días los escuché retozar en el césped de mi patio
reír bajo el agua y el sol enfermo de julio
roer las cortinas, despedazar
como ratas
el empapelado
¿quién ocupa, ahora, este lado de la puerta?
¿quién de nosotros llama,
en su nombre
a la noche?
miércoles, 1 de julio de 2009
Lo que esperábamos.
jueves, 25 de junio de 2009
250609
besale el vestidito a nuestra señora
me dijo la vieja, y yo puse
mi boca sin fe
sobre el encaje, mugriento
de lágrima y besos
en los ojos hundidos
en el pie de celeste carnadura
por la calle de arriba venía el ancho río del hombre
por la calle de abajo venía el ancho río de las ratas
mordiendo la sobra
el desperdicio de la feria
el sol filtrado por las bocas de tormenta
después del teatro lo vi a mate
sentado en la placita, pensante como un cristo viejo
me arrimé, le pregunté si fumaba
y entre los dos tomamos la comunión
de un tabaco agridulce, que subía
derechito al cielo
me dijo la vieja, y yo puse
mi boca sin fe
sobre el encaje, mugriento
de lágrima y besos
en los ojos hundidos
en el pie de celeste carnadura
por la calle de arriba venía el ancho río del hombre
por la calle de abajo venía el ancho río de las ratas
mordiendo la sobra
el desperdicio de la feria
el sol filtrado por las bocas de tormenta
después del teatro lo vi a mate
sentado en la placita, pensante como un cristo viejo
me arrimé, le pregunté si fumaba
y entre los dos tomamos la comunión
de un tabaco agridulce, que subía
derechito al cielo
sábado, 20 de junio de 2009
jueves, 18 de junio de 2009
180609
algunos mueren como los conejos
mirando la luz
de su propio exterminio
no esperan tomando la sopa fría
su pastilla del corazón
oliendo la propia
sostenida
corrupción de la carne
amanece y alguien entra
al cuarto oscuro, el televisor
alumbra los ojos vacíos
como el de las muñecas
en el estante
afuera
el árbol se mueve un poco
y más atrás los autos
después la vida de siempre
como siempre
mirando la luz
de su propio exterminio
no esperan tomando la sopa fría
su pastilla del corazón
oliendo la propia
sostenida
corrupción de la carne
amanece y alguien entra
al cuarto oscuro, el televisor
alumbra los ojos vacíos
como el de las muñecas
en el estante
afuera
el árbol se mueve un poco
y más atrás los autos
después la vida de siempre
como siempre
miércoles, 27 de mayo de 2009
Alejandro Schmidt en Córdoba
Para los miopes y cómodos:
El jueves 28 de Mayo Alejandro Schmidt leerá Videla y 60 poemas breves.
En estos días.
.
.
Como un jazmín negro
alzado por la lluvia
recibe su dolor
la patria
.
a un lado del cielo
permanecen
tu alma
y las antenas
.
se ha retirado la belleza
o no la reconocemos
ya
en el fuego
.
es tanto lo que quisimos hacer
lo que sabemos
.
¿Servirá solamente
amar esa planta que sube rota por la oscuridad?
.
.
Alejandro Schmidt
Lugar: Subsuelo de la Casona Municipal
Av. Gral. Paz y La Rioja
Hora: 19, 30
Otros buenos poetas: Alejo Carbonell y Lucas Tejerina
viernes, 15 de mayo de 2009
150509
me enamoro de ud. señor juan gelman, me enamoro,
como las maestritas lo hacen del reader’s digest y de corín tellado,
como las azafatas, de la luz violeta y las postales de rodolfo valentino
como las adolescentes de ellas mismas cuando,
desnudísimas
se miran en los espejos nebulosos de sus baños
me enamoro de ud. señor juan gelman, desde este pueblo enfermo
donde hiede la costra de los muertos
la fiebre de los vivos
mientras preparo el café de la mañana
y lavo el orinal de mi padre enfermo
y más tarde trabajo y a la noche escucho
big bill broonzy
poniendo en orden el huerto, quemando
las alimañas
haciendo que lo perdido valga
que la tía escolástica labore sus telares
si supiera señor juan gelman cómo los ojos de ud.
me parecen así de bonitos
y contando sus trapos, sus fulgores,
considerándolo a la luz amarga de mi amor
me veo no tan joven, no hermosa,
pero sí verdadera, y ya no me alcanza
el pudor mentiroso de los desnudos ante sí
o ante los otros
para callarme, señor juan gelman
para callarme
como las maestritas lo hacen del reader’s digest y de corín tellado,
como las azafatas, de la luz violeta y las postales de rodolfo valentino
como las adolescentes de ellas mismas cuando,
desnudísimas
se miran en los espejos nebulosos de sus baños
me enamoro de ud. señor juan gelman, desde este pueblo enfermo
donde hiede la costra de los muertos
la fiebre de los vivos
mientras preparo el café de la mañana
y lavo el orinal de mi padre enfermo
y más tarde trabajo y a la noche escucho
big bill broonzy
poniendo en orden el huerto, quemando
las alimañas
haciendo que lo perdido valga
que la tía escolástica labore sus telares
si supiera señor juan gelman cómo los ojos de ud.
me parecen así de bonitos
y contando sus trapos, sus fulgores,
considerándolo a la luz amarga de mi amor
me veo no tan joven, no hermosa,
pero sí verdadera, y ya no me alcanza
el pudor mentiroso de los desnudos ante sí
o ante los otros
para callarme, señor juan gelman
para callarme
sábado, 2 de mayo de 2009
lunes, 20 de abril de 2009
200409
hace un tiempo aquí hubo caballos,
los mensuales cruzaban, por la ruta,
cargando la carne dorada
de las perdices,
las adolescentes escribíamos, con trozos de velas,
mensajes pornográficos en los vidrios de la gruta
de santa rosa de lima
ahora manejo por la 36 y sólo se escucha
el frufrú de la soja
los aviones cargados de roundoup
que se desplazan con un sonido antiguo de dirigible
emanando una neblina tornasol que arrastra
el mismo viento que silba en las taperas
no sé si esto sea el estrago,
la podredumbre
sé que cuando miro, algo sospechoso y sombrío
ingresa a la zona de mis huesos
como la verde mosca
que corrompe la pulpa de los potros
los mensuales cruzaban, por la ruta,
cargando la carne dorada
de las perdices,
las adolescentes escribíamos, con trozos de velas,
mensajes pornográficos en los vidrios de la gruta
de santa rosa de lima
ahora manejo por la 36 y sólo se escucha
el frufrú de la soja
los aviones cargados de roundoup
que se desplazan con un sonido antiguo de dirigible
emanando una neblina tornasol que arrastra
el mismo viento que silba en las taperas
no sé si esto sea el estrago,
la podredumbre
sé que cuando miro, algo sospechoso y sombrío
ingresa a la zona de mis huesos
como la verde mosca
que corrompe la pulpa de los potros
domingo, 12 de abril de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




